Previous Next

La apoteosis cultural de El batazo

   Ningún proyecto complejo, menos aun los que avanzan sobre la base de la variedad de ofertas, crece con celeridad, más bien va caminando a paso lento pero constante.

   El batazo ha demostrado que la constancia y las ganas de crecer son los pilares tanto de las peñas que ofrecen #BárbaroMarín y #RosalíaArnaez, como del resto de la cartelera cultura, compuesta además por noches con el SeptetoNacionaldeIgnacioPiñeiro, entre otras agrupaciones.

   Y, desde luego, que esa cartelera seguirá cambiando en la medida de las apetencias de El batazo, en Belascoain y Neptuno, apetencias relacionadas también con las necesidades de la comunidad, porque se trata de un proyecto sociocultural.

   En su primera temporada, El batazo se hizo conocido por la variedad de contenido que ofrecía: desde atención a niños hasta colaboración con otros proyectos socioculturales, y fue afianzando su prestigio.

   Local entre añejo y nuevo, con rostro que cambia según desde donde se mire, El batazo en La Habana es, ahora, la apoteosis del buen arte y la cultura seria.

 

 


Comentarios (0)

Sea el primero en comentar sobre esta publicación.


Otras noticias

Ronald y la rumba. La rumba y Ronald

«Te la pasas pendiente a la gente, cuidao, que si te quemas, ponte pa lo tuyo, que hasta tú tienes problemas»(...)

El poder de la atracción del arte

El batazo está variando y fortaleciendo su cartelera. Y en este momento, aunque pueda y deba enriquecerla, tiene una programación que califica con buena puntuación.(...)

Tarde con Timbalaye

Timbalaye, otro de los grupos cubanos que compiten por la supremacía en el universo de la rumba, fue el segundo en presentarse en El Batazo, que inició el domingo pasado un espacio para este género.(...)

El amor estuvo en El batazo

La energía que El Batazo desplegó por el Día de los enamorados atrajo a decenas de personas ávidas de celebrar el amor real o imaginado, por el que brindaron con la atmósfera de una noche única en el año y la compañía de Bárbaro Marín y sus invitados.(...)