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El batazo en La Habana inicia segunda temporada

   El Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro amenizó la primera noche de El batazo tras seis meses cerrado y lo hizo con un repertorio para todos los gustos, en el que no faltaron piezas como El final no llegará.

   De modo que hubiera sido otra noche y no la que fue si el Septeto que lleva el nombre de tan ilustre sonero no habría cantado aquella pieza de la Vieja trova santiaguera:

   Mozo no es solo el que tenga vivaz juventud

   Fresca y lozana la piel ardorosa la voz

   joven es todo el que sea capaz de soñar y de hacer

   Todo el que sienta el inquieto afán de vivir

 

   La primera noche de El batazo en su segunda temporada fue noche de son, y, para aferrarse a la esencia que lo distinguió y comenzó a hacerlo popular en La Habana, tuvo una sorpresa: de entre los espectadores, al final del salón, salió de pronto El Indio, cantante de la Orquesta Aragón, y se puso a cantar con el Septeto.

   Así que la primera noche de El batazo tras un cierre de seis meses fue buena, expectante, y sobre todo fue la noche de un equipo de trabajo que demuestra ser capaz de volver a empezar, con la esperanza de que, en lugar de tener obstáculos en el camino, encuentre siempre estímulos, por el bien de todos.

  


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